Se estrena disco
Tomado de: El Nuevo Diario - Nicaragua
13 Octubre 2008
Por: Doren Roa
Portada del disco de Pototo y Filomeno en compañía de la orquesta Melodías del 40"
Si escuchaste alguna vez el programa radial "Trespatines y la tremenda corte", este artículo te será muy familiar. Si solo oíste hablar del mismo, estas letras despejarán cualquier duda, además de que la compilación de dicho material recogida en un disco ya está en Nicaragua, de modo que podrás conocerlos mejor.
"Trespatines y La Tremenda Corte" es protagonizado por Pototo (Trespatines) y Filomeno (El juez de la tremenda corte) son artistas nacidos en Cuba y que han hecho reír a muchas generaciones, y hasta la actualidad sus sketchs siguen trasmitiéndose en los programas televisivos de muchos países.
Ahora puede rememorar, en un compilatorio, a este par de humoristas cubanos cuyo material es de los pocos que se conserva. Lo puede adquirir en las radios Primerísima y Sandino, así como en la tienda de disco Music Box (Centro Comercial Managua, Nicaragua), Casa de los Tres Mundos en Granada y el mercado de Artesanía de Masaya(...).
Trespatines y la Tremenda Corte
Según el ingeniero Bellolio, responsable de poder adquirir el material de estos cubanos, comentó que no son muchos los discos que contienen grabaciones de piezas humorísticas en Cuba o en cualquier país, "menos aún los que al lado del elemento de comicidad, presentan excelente música".
Por eso este producto antológico del recuerdo que recoge las voces de Leopoldo Fernández (Trespatines) y Aníbal de Mar (El tremendo juez), aparte de su rareza tiene un gancho que atrapa a miles de escuchas en todo el mundo de habla hispana.
El programa radial "La Tremenda Corte", con libreto de Gastor Vispo y un elenco integrado por Leopoldo Fernández (Trespatines), Aníbal del Mar (El Juez), Mimí Cal (Nananina) y el gallego Adolfo Otero; logró gran audiencia a través de la RHC Cadena Azul, que posteriormente en México, con un elenco compuesto por Norma Zúñiga (Nananina), Leopoldo Fernández Jr. (Polito Abril y Mayo), Rudesindo, Angelita, el Secretario y Patagonio; lograron perpetuarse en la radio y televisión en toda América.
Humor musicalizado
Pototo (Leopoldo Fernández) y Filomeno (Aníbal de Mar) recrearon la costumbre de terminar los sketchs humorísticos con cantos y eso animó a "Discos Pachito" a lanzar grabaciones de Pototo y Filomeno cantando y actuando, con respaldo de la orquesta Melodías del 40. El disco salió a la radio y vitrola (rokonolas) en 1957 y ganó un disco de oro por las ventas.
Pototo y Filomeno es el nombre de una producción antológica en donde estos excelentes humoristas cubanos hacen gala de sus cualidades de canto y sketchs, con todo el juego de palabras y ocurrencias que han hecho famoso a Trespatines.
Pesos a ochenta centavos
Tomado de: CubaMatinal.com
10 Setiembre 2008
Por: José Antonio Fornaris
Elenco original del programa "La Tremenda Corte"
La Tremenda Corte, de acuerdo con la opinión mayoritaria de los que peinan canas, incluidos especialistas del medio, ha sido el programa humorístico más popular de la historia de la radio en Cuba.
El personaje estelar era Trespatines (Leopoldo Fernández), que siempre terminaba tras las rejas. Sus andanzas estaban llenas de "estafillas" tan peculiares y muchas veces tan contrastante con las posibilidades de alcanzar éxito en los objetivos que él planteaba a sus "víctimas", que las situaciones siempre causaban risa.
La diversión en ese programa estaba asegurada, pero "se acabó la diversión, llegó el comandante y mandó a parar".
Hubo uno de esos libretos donde Trespatines le planteó a Rudesindo, el inefable gallego, que invirtiera en un negocio donde se iban a obtener grandes ganancias.
El asunto era comprar pesetas (monedas de 20 centavos) a quince centavos. Durante el juicio, donde que siempre era él el acusado, alegó en su defensa que el negocio en verdad era bueno, lo único malo era que a la gente no le había interesado hacer ese tipo de transacción.
Todo es problema de circunstancias. Eso que quería hacer Trespatines, que parecía un absurdo, está más o menos ahora sucediendo en La Habana. Hay personas, pocas hasta el momento, que están dando ochenta centavos por un peso, y la gente efectúa el cambio.
Esto sucede porque los nuevos ómnibus articulados no tienen cobrador. Han sido sustituidos por una alcancía donde se debe depositar el precio del pasaje que es de cuarenta centavos. Como es difícil encontrar un comercio donde se pueden fraccionar los pesos, hay que echar el peso en la alcancía. Por lo tanto, es mejor obtener ochenta centavos por él porque de esa manera se pierden nada más que 20 centavos.
Eso piensan las personas respetuosas, otras suben al ómnibus por la puerta del medio y por las dos de atrás, y no pagan absolutamente nada.
Lo de las alcancías en los ómnibus se está convirtiendo en otra manifestación de indisciplina social, porque está sucediendo también -un diario oficialista se refirió al asunto hace pocas semanas- que algunos pasajeros depositan en las alcancías monedas sin valor en Cuba, pesos doblados y partidos a la mitad y cualquier otra cosa que sea pequeña y plana.
En los años ochenta del pasado siglo XX, también los ómnibus en la isla tuvieron alcancías. La diferencia con las actuales es que aquellas eran de factura artesanal, y las de ahora son adquiridas con los propios vehículos.
Aquello no dio ningún resultado, porque no sólo la gente echaba en las alcancías lo que se les ocurriera, sino que además, hubo chóferes procesados ante los tribunales por violentar esas vasijas y apoderarse del dinero recaudado.
Nadie sabe a ciencia cierta por qué las alcancías regresaron. Tampoco parece eso sea una preocupación que le malogre el sueño a los habaneros.
Trespatines sí habría estado preocupado porque esta no es una época de risas.
