Site logo

Teatricidio v.1 (Guión del episodio de radio)

Secretario

Audiencia pública, el Tremendo Juez de La Tremenda Corte va a resolver un tremendo caso.

Juez

Buenas noches secretario.

Secretario

Buenas noches señor Juez… ¿cómo sigue de salud?

Juez

Ahí, ahí, creo que cogí un catarro en el oído...

Secretario

uhum.

Juez

...porque hoy amanecí medio sordo del oído izquierdo.

Secretario

Oiga y no será que tiene usted tupida la trompa de Eustaquio.

Juez

Bueno, no se; eh, eh, es importante la trompa esa?

Secretario

Ya lo creo señor Juez, la trompa de Eustaquio precisamente es lo que hace funcionar el oído, porque cuando una palabra esta llegando al oído, Eustaquio toca la trompa para avisar que le abran la puerta.

Juez

¿de verás?

Secretario

¡Claro que sí!... entonces el tímpano abre la puerta, y la palabra entra en el oído.

Juez

¿Quién le explicó eso, secretario?

Secretario

Un veterinario amigo mío.

Juez

y, ¿y es bueno ese veterinario?

Secretario

Ohh señor juez! magnífico!

Juez

Es el que lo cura a usted ¿verdad?

Secretario

No, no señor, pero usted se puede poner en sus manos, yo se lo recomiendo.

Juez

Póngase 5 pesos de multa por esa recomendación.

Secretario

Caballero...¿le zumba el güiro?

Juez

¡Póngase 5 más por ese güiro!, y haber que caso tenemos para hoy.

Secretario

ayy... Un hurto

Juez

¿A quién hurtaron?

Secretario

Al dueño de un teatro

Juez

Pues llame a los complicados en ese Teatricidio.

Secretario

Enseguida señor Juez. ¡Luz María Nananina!...

Nananina

¡Aquí como todos los días!

Secretario

¡Rudesindo Caldeiro y Escobiña!...

Rudesindo

¡Presente!

Secretario

¡José Candelario Trespatines!...

Trespatines

¡A la reja!

Juez

Bueno, bueno, bueno... vamos a ver que les pasa a ustedes hoy.

Rudesindo

Que Trespatines me robó 20 pesos, señor Juez

Trespatines

No empieces a calumniarme Rudesindo, que eso no es verdad, chico.

Nananina

Bueno, y si no es verdad, ¿donde están los 10 pesos que le dio Rudesindo para mí?

Trespatines

Bueno, esos 10 pesos están... eh, ¿los 10 pesos esos?... Esos 10 pesos ehr...¡No!, si esos 10 pesos ya no están, chico.

Nananina

¿Cómo que ya no están?

Trespatines

No señora, ya no están, "estuvieron" que no es lo mismo.

Rudesindo

Bueno ¿y los otros 10 pesos que yo le di para el médico que atendió a Nananina?

Trespatines

Ahh, ¿yo no se lo di?

Rudesindo

¿A quién?

Trespatines

Al médico.

Rudesindo

No señor, usted no se lo dio.

Trespatines

¿Por qué chico?

Rudesindo

Ahh, yo no se.

Trespatines

Ahh, ¿y usted lo sabe Nananina?

Nananina

Tampoco lo se.

Trespatines

Y entonces ¿por qué se meten ustedes a hablar de lo que no saben, caballero?

Rudesindo

¡Bendito Dios!...¿que manera de razonar?... ¿de donde ha sacado usted un acusado como ese, doctor?

Juez

Yo no lo he sacado de ningún sitio, Rudesindo.

Rudesindo

¿Ehh?

Juez

No lo he sacado de ningún sitio.

Rudesindo

Muchísimas gracias.

Juez

De nada. Me lo traen ustedes que son los culpables de que yo haya perdido mi salud.

Rudesindo

Muy bien, muy bien.

Juez

Si, si.

Rudesindo

¿Y nosotros?

Juez

Si, si señor, desde que estoy de juez en esta corte, he adelgazado 45 libras.

Nananina

¿Tanto ha adelgazado?

Juez

Si señora. La correa que antes utilizaba para sujetar el reloj de pulsera, es la que estoy usando ahora para sujetarme los pantalones.

Rudesindo

jojojo... No me diga, doctor...

Juez

Si señor.

Rudesindo

¿de verdad?

Juez

De manera que no me haga recriminaciones injustas y proceda a explicarme como tuvo el lugar el robo de esos 20 pesos.

Rudesindo

Con mucho gusto, doctor. Empezaré por decirle que yo tengo un teatro ahí que ..brbrbr.. que es una cosa del otro mundo, un Radio City de New York ni nada de eso, no?... pero en fin tiene 850 lunetas, muy bonitas, muy bien pintaditas, forraditas, con cretona de a peso y medio la vara, que no es una cretona vulgar, y para no cansarlo doctor, en general el teatro esta bastante aceptable.

Juez

All right... ¿y qué?

Rudesindo

Bueno, pues que en ese teatro, ehh dimos una función benéfica el jueves pasado, a fin de recaudar fondos para construir hospitales, en los cayos adyacentes a la isla de Cuba.

Juez

¿En los cayos adyacentes?

Rudesindo

Si doctor, si porque en las islas de Cuba hay muchos hospitales pero en los cayos adyacentes no hay ninguno y...

Juez

A bueno, y bueno, bueno, venga acá, ¿que tal quedó esa función?

Rudesindo

Ahh, estupenda, una cosa maravillosa ..urgrrr..ugr fenómeno

Juez

¿Qué le pasa a usted?

Rudesindo

ugrrrr...que es buena, que es una función grande...

Nananina

gárgaras, gárgaras, hace gárgaras.

Rudesindo

...los artistas trabajaron gratis, el teatro se llenó y todos los vecinos del barrio contribuyeron, porque los que no pudieron ir a la función, mandaron un peso cincuenta centavos. En fin, lo que cada uno podía, vamos, es la verdad.

Nananina

Menos el sinvergüenza ese de Trespatines que no mandó nada.

Trespatines

Bueno, porque eso de construir hospitales en los "callos" adyacentes es botar el dinero, señora.

Nananina

¡Ahh si! ¿por qué va a ser botar el dinero?

Trespatines

Por que si, hacer un hospital para atender una provincia, una ciudad o un pueblo esta bien, chico. Yo lo encuentro correcto y aceptable. Yo lo encuentro correcto y aceptable. Pero ¿construir un hospital para atender un "callo" nada más?, chico, me parece demasiado, chico.

Rudesindo

Bueno compadre, pero es que en las cayerias también vive gente.

Juez

Claro que si Trespatines, si vive, si. Los hospitales son muy necesarios en todas partes. Usted no debe negarse nunca a mandar su "óbolo" a un hospital.

Trespatines

¿y por que voy a mandar mi "óvulo" a un hospital si el "óvulo" mío yo no lo tengo enfermo, chico?

Juez

Usted no entiende Trespatines...

Trespatines

¿Cómo no voy a entender?

Juez

No, no, no... al decir su "óbolo", quiero decir, su donativo.

Trespatines

Bueno, es que el donativo lo tengo sano yo también porque...

Juez

Yo... Oigame, Oigame...

Trespatines

Si yo tuviera una ganancia...

Juez

Oigame, yo me refiero a un donativo en metálico, Trespatines. A que hubiera dado usted un peso, dos, cien, cincuenta, lo que fuera.

Trespatines

Ah, no, no, no, de dinero nada, porque la verdad es que yo no puedo.

Juez

¿Ah no?

Trespatines

No, yo pertenezco a una familia honrada pero pobre, esa es la verdad.

Nananina

¿Pobre de que?, si su mamita esta tirando cinco charadas diarias

Juez

¡No me diga!... ¿su mamita esta tirando cinco charadas diarias, Trespatines?

Trespatines

No le hagas caso, viejo, son bolas.

Nananina

¿Cómo que son bolas?

Trespatines

Si, son bolas, porque no son cinco charadas, son cinco bolas.

Nananina

Bueno, compadre, bueno, lo mismo da Juana que su hermana.

Trespatines

No señora, porque Juana llega hasta el número 36 nada más y su hermana llega hasta el 100.

Juez

All right.

Trespatines

...la centena

Juez

¿Qué centena?

Trespatines

La bola

Juez

¿Y usted también, usted tira la bola?

Trespatines

Ehh...

Juez

¿Usted tira la bola?

Trespatines

No, mima es la que...

Juez

Ahh, mima es... ¿pero es verdad que su mamita esta tirando cinco bolitas diarias?

Trespatines

Bueno eso si, oíste. Mira la primera, la tira a las ocho de la mañana

Juez

Ocho de la mañana

Trespatines

Si, para la gente que madruga y eso...

Juez

Si?

Trespatines

Pa' les que... ¿como se llama?, los que soñaron algo... ¿oíste?

Juez

Si

Trespatines

Que ya salgan pronto de eso.

Juez

Si

Trespatines

La segunda, al mediodía, que eso es para los que se levantan tarde, ¿no?

Juez

Si

Trespatines

La tercera a las cuatro de la tarde, que viene a ser una especie de matiné, pa' los niños, pueden jugar los niños, pueden juntar su...

Juez

Si

Trespatines

La cuarta a las nueve de la noche, ese ya es para personas mayores. Y la última, que esa es la quinta, a las doce de las noche, para los que quieran jugar su numerito antes de irse a dormir...

Juez

Hágame usted el favor, ¿estarán ganando un dineral, verdad?

Trespatines

Bueno, te voy a decir, no vayas a creer que todo es "tulidad"

Juez

¿Que todo es qué?

Trespatines

"Tulidad"

Juez

"Tulidad", ¿que es lo que es "tulidad"?

Trespatines

Que no te vayas a figurar que todo es ganancia

Juez

¡Uuuuu!

Trespatines

Ahh, te asombras...

Juez

No, no me asombro, ¡utilidad!

Trespatines

¡Que va!

Juez

Todo es...¿No es utilidad todo, no?

Trespatines

¡Que va, chico!, mira, el miércoles, en la bola de las nueve...

Juez

Si

Trespatines

...no nos dejaron ningún numero vacío, chico, y no hubo más remedio que pagarle siete pesos a un asiático.

Juez

A un asiático, ¡secretario!.

Secretario

Dígame señor.

Juez

Ordene hoy mismo que se haga un inspección a ver si esas bolas se ajustan o no a los requisitos que establece la ley. Y siga usted Rudesindo. Dice usted que todos los artistas actuaron gratis, ¿verdad?

Rudesindo

Si señor. Es decir, me faltó el cuarteto Barcales que no vino, no.

Juez

Ahh, no vino cuando...

Rudesindo

No, no, no...

Juez

Pero usted, usted... ¿usted lo contrató?

Rudesindo

Si, yo le dije que vinieran y me prometieron venir... a no siempre, no vinieron.

Juez

No vinieron

Rudesindo

Muchas gracias, doctor

Juez

De nada

Rudesindo

Y no todos eran del patio, porque los había extranjeros también... doctor.

Juez

¿De veras?

Rudesindo

Si, como no. Filiberto Cucurucho por ejemplo, cantó una canción preciosa... una cosa divina, y sobre todo muy nueva.

Juez

Ahh si, ¿y que fue lo que cantó?

Rudesindo

El reloj

Juez

No me diga... ¿y esa canción es nueva?

Trespatines

Bueno, si. En la forma en que él la cantó es nueva, porque yo nunca se la había oído cantar, óyeme, tan mal a nadie, chico

Rudesindo

¿Mal de que, hombre?, si esa canción le quedó bordada.

Trespatines

¿Que cosa, aquello que yo oí era un bordado?

Rudesindo

Si, señor

Trespatines

Oye, pues parecía un dobladillo de ojo

Juez

Bueno, bueno, bueno, Rudesindo, y Filiberto... Cucurucho, ¿Cucurucho es el apellido?

Rudesindo

Si, señor, Cucurucho.

Juez

Él es extranjero, ¿verdad?

Rudesindo

Como no, doctor, es guatemalteco.

Juez

Pues para que vea, yo creí que era cubano

Rudesindo

No, no

Trespatines

Ehh, nada, nada. Eso es que tu no lo has oído bien.

Juez

¿Que es lo que ser?, Trespatines

Trespatines

Guatermarteco

Juez

Ehh... ¿cómo?

Trespatines

Guatermarteco

Juez

Ahh, Guatermarteco

Trespatines

Si tu lo oyes cantar te das cuenta enseguida de que vino de Guatemala

Juez

¿Por que?

Trespatines

Porque óyeme, es guatemalísimo

Nananina

Guatemalísimo de donde, compadre, si ese hombre tiene una media voz que es preciosa.

Trespatines

No me digas, ¿seguro que tiene una media voz preciosa?

Nananina

Si señor

Trespatines

Y porqué canta con la otra media voz que...

Juez

Bueno, deje, dejen a Filiberto Cucurucho en paz, y continúe Rudesindo, ¿qué paso en esa función?

Rudesindo

Bueno doctor, pues lo que pasó en esa función fue que Nananina, desde luego también se nos brindo para actuar en ella...

Juez

¿Ahh si?... ¿y que fue lo que hizo Nananina?

Rudesindo

Bailó la mazurca del lago de los cisnes

Juez

¡No!, ¿usted bailó la mazurca del lago de los cisnes, Nananina?

Nananina

Si, ¿pero usted no se enteró que ahora soy bailarina de ballet?

Juez

¿No?

Nananina

Si, ¿porque no?, chico, ¿yo no puedo ser bailarina y bailar lo que a mi me de la gana?

Juez

Bueno si, pero es que, vamos, para eso se necesita cierta ligereza, y yo creía que usted ya no estaba en edad de...

Nananina

No, no, un momento. Vamos a aclarar eso. Yo no estaré en los albores matutinos de la adolescencia, pero tampoco estoy en el crepúsculo vespertino de la senitud.

Juez

¿Cómo, cómo, cómo?, repita eso

Trespatines

No, no, no, de verdad que no, eso no lo puede decir ella dos veces seguidas porque, óyeme, le da una embolia, chico.

Juez

Ahh si

Nananina

Usted esta muy equivocado, lo puedo decir todas las veces que me de la gana

Trespatines

A ver, diga Guatermarteco a ver

Nananina

No, no, no, mejor no quiero repetir por si acaso, el gallego me conoce, deja, deja...

Juez

Bueno, bueno, Rudesindo, ¿que tal bailó esa mazurca Nananina?

Rudesindo

Bueno, francamente doctor, de mi para usted, ¿sabe?... empezó comiéndosela, esa es la verdad...

Juez

¿De veras?

Rudesindo

Si señor, porque hasta un crítico de arte que había a mi lado lo dijo y todo: "Ohh, esa mujer se esta comiendo la mazurca"

Juez

¿La mazurca o la mazorca?

Rudesindo

La mazurca... la mazorca de la comió después cuando resbaló y se cayó de cabeza.

Juez

¡No me diga!, ¿se cayó bailando el lago de los cisnes?

Rudesindo

Si

Trespatines

Si, parece que "trompezó" con un cisne y se fue de cabeza para el lago, chico.

Nananina

No señor, yo no tropecé con ningún cisne. Lo que pasó fue que se me trabó el pie derecho en un agujero del escenario porque el piso de ese escenario tiene carcoma.

Rudesindo

¡Uy bendito Dios!, ¿pero como va usted a decir que el escenario de mi teatro tiene carcoma, señora?

Nananina

¿Y que es lo que tiene entonces?

Rudesindo

"Comijen"

Nananina

¿"Comijen"?

Rudesindo

Si señora

Nananina

Comején, bueno, ahí si que es lo mismo que da lo mismo Juana que se hermana, chico

Trespatines

No señora, no... si acaso será que es su hermano, porque la carcoma es hembrita y el cometen es varoncito.

Juez

Bueno, dejen, dejen, dejen eso ya, bueno ya. El caso fue que Nananina se cayó ¿verdad?

Rudesindo

Si doctor, y oígame señor juez, no es por alabarla, pero se dio un estacazo, un cabezaso tremendo, esa es la verdad

Juez

¿De veras?

Trespatines

Si, si, no, no no, terrible, óyeme yo quisiera que tu "huberias" visto como, como gritaba, chico

Juez

Si

Trespatines

Se parecía a Filiberto Cucurucho cantando el reloj, chico

Juez

Le he dicho que no me hable más de Filiberto Cucurucho, Trespatines. Dígame Rudesindo, ¿usted no hizo nada por Nananina?

Rudesindo

Como no, doctor, mi deber de español, la metí en una máquina enseguida y la mandé para la Quinta, con una tarjeta mía para el doctor Canistel, que es un cabezólogo muy bueno, a fin de que viera si tenía alguna fractura, alguna equimosis, porque la función tenía que seguir, desde luego, y por un cabezaso más o menos, no se podía suspender el espectáculo

Juez

Si claro, el show tiene que continuar

Trespatines

Tiene que continuar, esta es una cosa así, chico, exactamente. Eh, óyeme, el ave canta aunque la cabeza cruja, es la verdad.

Nananina

No hombre, no, que va, si la cabeza le cruje como me crujió a mi, yo le aseguro que no hay ave que cante más nunca, mira como es la cosa.

Juez

Bueno, bueno y Rudesindo, ¿qué más?

Rudesindo

Bueno, pues yo me quede pensando en que a lo mejor Nananina no tenía dinero para cualquier gasto que se le presentara y por otra parte como Nananina no era socia de la Quinta, lo natural era tener una fineza con el médico que la iba a atender, ¿verdad?

Juez

Si, desde luego, ¿y qué?

Rudesindo

Bueno, pues que en ese momento Trespatines me dijo que iba para la Quinta y que si se me ofrecía algo para allá pues naturalmente... entonces yo le dí 10 pesos para Nananina y otros 10 pesos para el doctor Canistel, cuyos 20 pesos se los robó bonitamente porque...

Trespatines

No, no, no, Rudesindo yo no me robé nada

Rudesindo

Te los robaste, truhán

Trespatines

Oye... ehh... el mismo Cucurucho puede darte fé de la...

Juez

¿Que Cucurucho es ese? ¡No me hable más del Cucurucho ese!

Trespatines

All right, lo que hubo ahí fue una confusión, de la cual, si tu vas a ver yo no tengo la culpa, chico.

Juez

Bueno, eso es si lo va a ver él, ¿verdad?

Trespatines

Si, si

Juez

Bueno, ¿y si lo voy a ver yo?

Trespatines

Lo mismo, chico, lo mismo... porque lo que paso fue que yo le dije a Rudesindo, fíjate como es, yo le dije: "Rudesindo, yo me voy ya, ¿tu quieres algo para la quinta?

Juez

Aja

Trespatines

Y él me dijo: "Si, toma, 10 pesos para la bailarina y otros 10 pesos para el médico"

Juez

¿Y usted se los dio?

Trespatines

No, chico, no se los di, se los puse

Juez

¿Cómo que se los puso?

Trespatines

Claro, le puse 10 pesos al 76 que es la bailarina y otros 10 al 80 que es el médico

Juez

¿Pero usted no le preguntó primero que si quería algo para la Quinta?

Trespatines

Si, para la última bola que tira mamita en el día, que esa es la "quinta", chico

Juez

¿Ahh, si?... ¿y que, no salió ninguno de los dos números, no?

Trespatines

Compadre, ¿estas loco?, ¿tu crees que mamita va a tirar los números que llevan 10 pesos?

Juez

¿Qué?... escriba ahí secretario

Secretario

Venga la sentencia.

Juez

Yo no trago cuentos de esos por lo que estimo indudable que el acusado es culpable de un robo de 20 pesos, y condeno al acusado pues robar no es una broma, a devolver lo robado y a 6 meses en la loma.

Comments

Nieto de Trespatines quiere rescatar la memoria de su abuelo

Tomado de: Blog - En Vivo República Dominicana

19 noviembre 2009

Trespatines nieto

Sentado a la izquierda vemos a Leopoldo Fernández nieto, junto a él le acompaña Felix Vinicio Lora, presentador del programa "Ha llegado la Hora" (programa de TV de República Dominicana).

"Siga llamando secretario", ordena el tremendo juez (Aníbal de Mar). Y el secretario (Geonel Martín) cumple: "José Candelario Trespatines", quien desde lejos emite la resignada frase: "¡A la reja!".

Antes que empiece el juicio Trespatines (Leopoldo Fernández) sabe que irá a la cárcel.

Así empieza cada capítulo de 'La Tremenda Corte', un programa que surgió con formato de teatro radial en 1941, en Cuba, y que se transmitió allí hasta 1959, a través de RHC Cadena Azul. Luego se lo pasó por televisión durante la década del sesenta desde México. Fernández le daba vida al disparatado, vividor, pero a la vez carismático Trespatines.

Falleció el 11 de noviembre de 1985 en Miami y nació el 26 de diciembre de 1904 en Jagüey Grande, Cuba.

El pasado 11 de noviembre Leopoldo Fernández cumplió 24 años de haber fallecido, y para la ocasión en el programa "Ha llegado la hora", que realizamos por Telecentro, canal 13, y Dominican View para los Estados Unidos, tuvimos el honor de tener de invitado en vivo al nieto de Trespatines.

Leopoldo Fernández nieto, como también le llaman, nació en Puerto Rico, su padre también de esa nacionalidad, pero su madre es dominicana.

Está casado, tiene dos hijos, 37 años de edad, vive desde hace muchos años en el país, estudió mercadeo en la Universidad Católica, y está interesado en rescatar la memoria de su abuelo, quien falleció en los Estados Unidos.

Recuerda que una vez Trespatines vino al país y se presentó en un cine, llamándolo al escenario y levantándolo por los brazos y dijo: "Este es mi nieto".

"La Tremenda Corte" versión radial es transmitida todos los días, a las 12:00m., por Cima 100, y en su formato televisivo lo difunde Telefuturo (ambos de República Dominicana).

Comments

Estupidicidio

Tomado de: Periódico Excelsior - Edición Impresa

18 de mayo de 2008

Gerardo Galarza

Trespatines

EXTRACTO:

(...) Entre 1941 y 1959, en las principales estaciones radiodifusoras de la Cuba prerrevolucionaria y, posteriormente, en muchos países latinoamericanos, entre ellos México y estados Unidos, se trasmitió una serie que aún conserva su fama: La Tremenda Corte.

Para quien nunca ha escuchado, le cuento que el Tremendo Juez (a quien prestaba su voz Aníbal de Mar) tuvo que condenar una día si y otro también —sólo ganó dos juicios en 254 capítulos originales y eso porque él no fue acusado en ellos, según cuentan los especialistas— a un granuja llamado Trespatines (Leopoldo Fernández), quien fue acusado de los más inverosímiles y jocosos delitos contenidos en el código penal de aquel incorruptible juez que llegó a autoimponerse alguna multa en varias ocasiones.

Fueron muchos esos delirantes delitos, como por ejemplo el gallinacidio (hurto de alguna gallina), el vaquicidio (rifa, organizada por Trespatines, de una vaca propiedad de Rudesindo o de Nananina), el guaguacidio (delito cometido en una guagua) y así, hasta el infinito.(...)

Comments

Artículo de opinión: Trespatines

Tomado de: Periódico El Faro del Suroeste - Edición PDF

Agosto-Setiembre 2009

Juan Rivera Sánchez

Trespatines

Resulta irónico que aún en este segundo milenio, cuando los libretistas no consiguen hacer reír al público, Trespatines (Leopoldo Fernández) todavía tiene vigencia en el entretenimiento de comedia. Sus enredos, siempre en la Corte con el Tremendo Juez y del que nunca sale bien ni con la ayuda de su "mamita" son, sin lugar a dudas. la razón del éxito de la Tremenda Corte.

Hay una anécdota de que una vez Trespatines se transportaba en taxi, y el chofer del taxi le pidió permiso para poner el programa "Trespatines" en su radio sin percatarse de que su pasajero era nada menos que el personaje del programa.

Sus enredos son de todos conocidos, puesto que su personaje no tiene oficio, vive de hacer trampas y, claro está, su 'mamita', quien nunca sale en el programa, es su cómplice. Lo increíble es que sus víctimas siempre son los mismos y las pillerías no son costosas, como una gallina o algo de apuestas; en fin, sacar un poco de dinero, como decía él, "honradamente", aunque Nananina lo acusara de cara dura. Él trata de salir airoso con el Tremendo Juez aprovechándose del doble significado de muchas palabras, que dicho sea de paso, casi siempre pronuncia mal. Los temas siempre terminaban en "cidio", como Maricidio, Alcaldicidio, etc. El programa impactó, pues por los malos entendidos de Trespatines es que surgen todas las carcajadas.

Leopoldo Fernández nació en Cuba un 26 de diciembre de 1904. Su personaje de Trespatines lo lleva a la fama en 1942, no sólo en Cuba sino en la mayoría de los países latinoamericanos.

Aníbal de Mar es el Tremendo Juez, que, aunque conoce muy bien a Trespatines, siempre se las ingenia para enviarlo a la cárcel con unos versos en rima al final de cada programa. También, antes de cada programa el Sr Juez tiene algún achaque de salud del que su secretario se aprovecha.

Luz María Nananina, personaje interpretado primero por Mimí Cal en Cuba, siempre está encontrada con él por tramposo. En algunos programas se deja ver que estuvieron casados y fue así. Norma Zuñica también hizo de Nananina.

Rudesindo, interpretado por Adolfo Otero y Florencio Castello, es un español gruñón, y le da vida al programa con sus enredos de palabras a lo gallego. Notará que en muchos programas se las ingenian para improvisar, y ellos mismos se ríen de verdad por lo bien que les queda.

Es increíble que siendo los mismos personajes, semana tras semanas siempre nos hacían reír.

Cuando en 1959, Fidel Castro tomó el poder de Cuba, Leopoldo salió al exilio y vivió en Puerto Rico muchos años, junto con su personaje. Estuvo casado con la puertorriqueña Vilma Carbia desde 1975. Murió en Miami el 26 de diciembre de 1985.

Hay quienes dicen que los programas hechos en Cuba en la década del '50 son los mejores. Escuchar la Tremenda Corte es un refrigerio, se reirá de las trampas y los enredos del gran personaje de Trespatines.

Los jóvenes de hoy dicen que recuerdan a sus abuelos y padres escuchando La Tremenda Corte, y que les encanta. Leopoldo jamás pensó que su personaje llegaría al 2009 ni que se estuviera dando por radio. A lo mejor diría: "Cosa má' grande de la vida". Y es por eso que esto continua siendo... NOSTALGIA.

Comments

María Antonieta de las Nieves en La Tremenda Corte

Video en YouTube donde María Antonieta de las Nieves aparece en un episodio de La Tremenda Corte junto a Trespatines.

En el video podréis apreciar una breve aparición de la recordada actriz María Antonieta de las Nieves en un episodio del programa "La Tremenda Corte". Ella es mejor conocida por el personaje de La Chilindrina en el programa El Chavo del Ocho.

Esta grabación data del año 1969, aproximadamente. Esto sucede previo a que Aníbal de Mar se integrara al elenco de Supergenios de la Mesa Cuadrada, y eso antes que la misma María Antonieta se integrara al elenco de Chespirito.

El episodio en cuestión se conoce con el nombre de "Comodicidio", y fue producido por Televisión Independiente de México.

Comments

El Punto Crítico: La Tremenda Corte (Actualizado)

Tomado de: El Punto Crítico (Blog)

02 de noviembre de 2009

Por: Bernardín García

Trespatines
¿Qué es?

Es de las pocas radionovelas que podemos encontrar en todo el cuadrante; sin embargo LA TREMENDA CORTE, es una serie de repeticiones, ya que la obra maestra data del año de 1941. El programa radiofónico La Tremenda Corte es originario de La Habana, Cuba, y fue inicialmente transmitido al público de esa isla, aunque más allá de sus fronteras también tenía una nutrida cantidad de oyentes. Este conocido programa de radial de tipo cómico/humoristico es considerado por muchos conocedores en la materia, como la mejor comedia radiofónica producida en Latinoamérica para aquella época.

Contenido (excelente)

La tremenda Corte era un programa de radio que tenía un formato muy sencillo, todo giraba en torno a un juzgado y planteaba situaciones en que José Candelario Trespatines había hecho víctima a Rudecindo o a Nananina de alguno de sus robos, engaños o pillerías, y éstos lo llevan acusado ante un juez en la corte correccional y durante cerca de quince minutos se iba desarrollando la acusación y la exposición de hechos. Los temas cotidianos versan sobre malentendidos que el mismo Trespatines provoca haciendo juegos de palabras, tergiversando siempre para su provecho el doble significado que algunas frases pudieran tener.

La serie es una parodia de los juzgados correccionales: hay acusadores, acusados, testigos, y un juez y su secretario; a veces, cómplices, abogados, fiscales y policías. Con la excepción del señor Juez y su Secretario, en ocasiones los personajes suelen cambiar sus roles actanciales. Sin embargo Trespatines es la figura central de todos los juicios pues ya acusado, ya acusador, ya testigo, ya abogado, es el único responsable de los enredos que se pretenden desanudar en el juzgado. Aunque a veces logra involucrar a otros personajes en sus fechorías, por lo regular tiene como cómplices a su Mamita o a su novia Cucuza (personajes que nunca comparecen a la corte), pero el resultado en todo caso es el mismo: Trespatines siempre recibe el castigo del señor Juez.

Conducción / ACTUACIÓN (BUENA Y BIEN HECHA)

La actuación que se presenta a través de las voces de los personajes es lo primordial, y cada una de las voces esta adentradísima en un papel, Leopoldo Fernández quien representa a TRESPATINES, es el actor estelar y en esta serie que es la de radio le pone tono, ritmo y manejo de emociones que lo vemos en todos los personajes.

Target (BUENO)

Esta emisión es un programa para gente que va de los 35 años en adelante, aunque el público gustoso y los jóvenes que va de los 25 años y deseen escuchar una novela de humor sano lo pueden sintonizar.

Producción (BUENA)

Excelente

Creatividad (EXCELENTE)

Lo mejor en radionovelas es la creatividad que demuestra en cuanto a la creación de chistes, la realización y sátira del gobierno cubano, un guión bien hecho que contiene humor blando, que dejaban cierta crítica y golpeteo al gobierno cubano.

Mensaje (BUENO)

En este mismo contexto, por supuesto que funciono en su momento hizo presión al gobierno a través de la sátira , con humor blanco, además de que entretenía; y hoy hace lo mismo por un lado da u momento de esparcimiento, pero por el otro para los que no saben les deja conocer como era el Gobierno de Fidel castro y la represión que se vivía y que hasta la fecha se mantiene.

¿Funciona? (BUENO)

Fue el mejor de la época, a tal grado que salió de la isla, cruzo fronteras y se escucho en gran parte de Latinoamérica. Tal fue el caso y su objetivo de pegarle al gobierno y representar la vida del cubano que el programa fue censurado y cuando regreso al aire rompió fronteras llegando hasta la televisión.

Conclusión

De acuerdo al tamiz de VOCES DE MEDIODÍA, es una radionovela EXCELENTE en cuanto a toda su creación y si usted de plano no se levanta hay un portal en la web, donde puede escuchar todos los capítulos de la novela.

Comments

Hoja por hoja

Tomado de: Diario El Imparcial (México)

18 de octubre de 2009

Por: Mario de Valdivia

EXTRACTO:

(...) Pero si pensamos en la broma y el "divertimento" jocoso, entonces nos retrotraemos a la década de los años cincuenta del siglo XX, cuando una feliz creación del ingenio radiofónico cubano, nos prodigaba diariamente con la sensacional radio-comedia "La Tremenda Corte", cuyo personaje principal, José Candelario Trespatines, hacía reventar al Señor Juez a base de su rica dialéctica y juegos de palabras con Luz María Nananina y con Rudesindo Caldeira y Escobilla.

Pero las cosas están invirtiéndose. Hoy en día "La Tremenda Corte" es una joya del sonido electrónico y un tesoro literario de la moralidad. Los personajes jamás hablaron en doble sentido ni decían leperadas. Por otra parte, la calidad de las grabaciones, refleja la seriedad con que los productores hicieron las cosas hace más de cinco décadas. Escuchar ahora esas viejas versiones realmente alegra el día y nos pone a pensar que en la justicia de ficción sí había eso: justicia.(...)

Comments